lunes, 27 de mayo de 2019

VI

Al final, habito el lugar en donde todo pudo ser de otra forma...y me doy cuenta que desde ahí escribo. Desde la eterna fantasía que lo que fue, o podría haber sido diferente si tan solo...
Si me hubiera animado a tantas cosas, no sería la que soy ahora, claramente. Si me hubiera entregado a mi misma años antes...mucho años antes. Podría ser más pasional y no tan cerebral. ¿Dónde estaría? ¿En esta misma ciudad? ¿Con este mismo cuerpo? ¿Con estos mismos miedos? Posiblemente no, y me construyo como te construyo a vos, desde la ausencia. 

Me llevo tu sabor en la punta de la lengua. Todo salado, todo atiborrado de vos. Con olor a mar, a sal, a arena y a sudor tuyo. Un poco color sepia, de un atardecer que no concluye. Algunas hojas de árboles se mueven, algún ruido de agua, alguna espuma, algún pájaro, algún perro, alguna moto.
Esa esencia la recuerdo de otro sueño, de haber ya nadado en ella.

Hacer un mapa desde mi cabeza, recorrer con los dedos cada una de tus hendiduras, de tus pliegues, de tus marcas y cicatrices. Recordar, rearmar o recrear, y lo que falte, saborearlo para inventarlo a ojos cerrados.
Me guía tu agitación, tu tensión y tu tembloroso pudor. Sigo el mismo camino, una y otra vez, para que ahora me lleven a otro lugar, uno que no conozcas ni vos. Quiero inventarme para darte un final de capítulo inesperado.
Nada de finales abiertos ni de puntos suspensivos esta vez. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario